Tanto si nos tomamos una semana de vacaciones de primavera como si volvemos de unas largas vacaciones de verano, la transición de vuelta a nuestras rutinas diarias y semanales puede ser a veces un reto. En The Hello Clinic, las dos primeras semanas después de las vacaciones casi todos los padres expresaron algunas dificultades para volver al ritmo de la escuela. Decidimos reunir algunos consejos y trucos que pueden ayudar a los niños en la transición de vuelta a la escuela o guardería más suave y con éxito después de algún tiempo de descanso.
4 consejos para cambiar de rutina
Consejo nº 1: Mantenga la coherencia
- Si es posible, trate de mantener las mismas rutinas matutinas y a la hora de acostarse para mantener cierta coherencia mientras no esté en la escuela/guardería.
- Proporcione señales claras y concisas cuando se acerque la hora de acostarse.
- Utilice apoyos visuales, como un cuento para dormir o una historia social con su hijo.
- Sigue los mismos pasos de siempre (primero ponte el pijama, luego lávate los dientes, ve al baño, lee el cuento, etc).
- Refuerce positivamente a su hijo cuando realice cada paso con una pegatina o un elogio verbal.
Consejo nº 2: Prepárese
- Asegúrate de que tus hijos sepan con suficiente antelación que se acerca la vuelta al cole. Haz un calendario y contad los días juntos.
- Hable con su(s) hijo(s) sobre los miedos o temores que puedan tener. Haga que se sientan escuchados y comprendidos, y luego resuelvan juntos los problemas.
- Ofrezca la posibilidad de visitar una nueva escuela o aula, o de conocer a un nuevo profesor antes del primer día de clase.
- Colabore con el personal de la escuela para asegurarse de que todo está preparado para ayudar a su hijo de la mejor manera posible.
- Cómprales una fiambrera, un conjunto o un cuaderno nuevos para que se entusiasmen con la vuelta al cole.
- Utiliza afirmaciones positivas como: "¡Estoy deseando que me cuentes tu primer día de vuelta!".
- Pon las alarmas unos minutos antes durante la primera semana de vuelta para dar a tu familia algo más de tiempo por las mañanas.
- Dale a tu hijo un trabajo para las mañanas. Dar a tu hijo o hijos alguna responsabilidad por las mañanas puede motivarles y reforzar su confianza en sí mismos.
Consejo nº 3: Ayuda a los madrugadores lentos
- Tómate algo frío.
- Proporciónale aromas que te alerten (aceites esenciales de cítricos, eucalipto, menta o pino) o sonidos (pon una canción alegre favorita o inventa una canción para despertaros y cantadla juntos).
- Haz algunos estiramientos ligeros o automasajes para despertar el cuerpo.
- Cepillo/rodillo sensorial o cepillo de dientes vibratorio para estimular la piel/sentidos.
- Desayuna con algunos alimentos crujientes para proporcionar una retroalimentación propioceptiva adicional.
- Envuélvelos como un burrito en su manta para mayor presión y un tonto juego de despertador.
- Invierte en un despertador que se vaya iluminando progresivamente para que tú y tu familia os vayáis acostumbrando.
- Lleva al coche o al colegio un objeto favorito de casa para facilitar la transición de vuelta al aula.
Consejo nº 4: Cuídese
- Respire hondo por la mañana o haga unos ligeros estiramientos sentado en la cama antes de empezar el día.
- No tengas miedo de probar cosas nuevas por la mañana. Lo que funciona un día, puede no funcionar al siguiente.
- Establezca intenciones positivas o lea una cita de afirmación cada mañana antes de empezar el día.
- Practica la gratitud y date un poco de gracia... ¡lo estás haciendo muy bien!
Las transiciones y los cambios de rutina son duros para todos. Pero antes de que te des cuenta, todos habréis vuelto a la rutina y quizá incluso estéis deseando que llegue el próximo receso escolar o las próximas vacaciones.