Nuestra regulación emocional se pone a prueba cada vez que se produce un cambio en la rutina. Lo ideal es que seamos capaces de cuidar de nosotros mismos cuando esto ocurre, pero algunos niños experimentan dificultades de autorregulación, lo que provoca un aumento de las rabietas. Esto puede suponer un reto para todos los implicados, pero ¡no temas! Hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a los niños cuando surgen estos momentos.
Consejos para fomentar la autorregulación
- Mantén la coherencia. Intenta seguir un horario regular, manteniendo los horarios de las comidas y de acostarse lo más coherentes posible.
- Prepárese para el cambio. Advierte a tu hijo con antelación si va a haber cambios en su rutina.
- Establezca expectativas claras. Las normas familiares y las consecuencias deben ser coherentes para todos los cuidadores.
- Ofrezca estrategias tranquilizadoras. Cuando tu hijo tenga una rabieta, ofrécele inmediatamente estrategias para calmarlo (abrazo, respiración, espacio tranquilo, envolverlo, mecerlo lentamente, etc.). Resuelvan juntos el problema cuando el niño se haya calmado.
- Empatizar. Reconozca los sentimientos de su hijo y, a continuación, recurra a las habilidades de afrontamiento para recuperar el autocontrol. Aborde la emoción que está causando el comportamiento. Por ejemplo: "Entiendo que estés enfadado porque no hemos podido comprar helado. Tomemos un descanso y hablemos de ello cuando te sientas mejor".
- Destaque lo positivo. Elogie verbalmente los comportamientos positivos y destaque los puntos fuertes de su hijo.
- Corregir. Los niños captan muy fácilmente las emociones de sus padres. Cuando su hijo tenga una rabieta, intente hablar con calma y tranquilidad. Ponte a su altura cuando hables.
Cómo puede ayudar la terapia ocupacional
Los terapeutas ocupacionales utilizan un enfoque centrado en el niño para examinar las habilidades motoras, sensoriales, socioemocionales y cognitivas con el fin de apoyar la capacidad del niño para participar en las actividades cotidianas. Los terapeutas ocupacionales "tienen en cuenta la compleja relación entre el cliente, la actividad y el entorno" y enseñan a los cuidadores a facilitar entornos de apoyo que fomenten el desarrollo socioemocional. Si está interesado en ayudar a su hijo a autorregularse, le indicamos cuándo acudir a un terapeuta ocupacional:
- Las crisis perturban las rutinas familiares (por ejemplo, salidas a la comunidad, comidas, juegos).
- La angustia o los miedos impiden que su hijo participe en actividades apropiadas para su edad.
- Angustia frecuente con los cambios de rutina y las transiciones.
- Su hijo tiene dificultades para jugar con los demás, hacer amigos y mantenerlos.
- Su hijo tiene múltiples rabietas al día.
- El niño tarda mucho en calmarse después de una rabieta (>20 minutos).
- Su hijo se frustra fácilmente durante las tareas cotidianas y tiene dificultades para persistir en tareas difíciles.
- Su hijo se angustia durante actividades con una gran carga sensorial (por ejemplo, la hora de comer, bañarse, vestirse, ir a la tienda).
Si desea hablar con un terapeuta ocupacional, póngase en contacto con nosotros. Estaremos encantados de hablar con usted sobre lo que le ocurre y ayudarle a decidir si está justificada una evaluación.
¿Le apasiona marcar la diferencia en la vida de los niños? Care Options for Kids ofrece emocionantes carreras de atención médica pediátrica para profesionales dedicados. Tanto si está interesado en trabajos de terapia ocupacional pediátrica como en puestos de enfermero pediátrico, tenemos oportunidades que le permitirán proporcionar cuidados compasivos en un entorno gratificante. Únase a nuestro equipo y ayude a dar forma al futuro de los servicios pediátricos a domicilio.