Cómo prevenir el resbalón estival: 5 estrategias para mantener fuertes las habilidades logopédicas durante las vacaciones de verano

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Cómo prevenir el resbalón estival: 5 estrategias para mantener fuertes las habilidades logopédicas durante las vacaciones de verano

23 de mayo de 2024

Por Care Options for Kids

¿Lo oyes? Es el gigantesco tic-tac del reloj que cuenta los días, horas, minutos y segundos que faltan para que acabe el verano. Aunque el verano trae días de piscina y barbacoas, por desgracia también trae regresión académica para muchos estudiantes. Este "deslizamiento veraniego" es demasiado común. Los estudiantes suelen obtener peores resultados en los exámenes estandarizados al final de las vacaciones de verano que al principio (White, 1906; Heyns, 1978; Entwisle & Alexander, 1992; Cooper, 1996; Downey et al., 2004), perdiendo alrededor del 20% de su crecimiento en lectura y el 27% en matemáticas durante las vacaciones de verano.

5 estrategias para mantener fuertes las habilidades logopédicas durante las vacaciones de verano

Las habilidades logopédicas no son inmunes a estos contratiempos. En este artículo, le proponemos cinco actividades sencillas para aprovechar al máximo los meses de verano y evitar que el resbalón estival haga descarrilar el progreso del habla y el lenguaje.

1. LEER

Leer durante el verano puede parecer una obviedad, pero realmente es una de las formas más fáciles de mantener afiladas varias habilidades. Existen muchos programas de lectura de verano, por lo que es un buen momento para que los niños lean lo que les interese. Para un enfoque más estructurado, ReadWorks ofrece más de 50 pasajes en su sección "SummerReads", que pueden filtrarse por nivel de lectura, tema y tipo de contenido. Las preguntas de comprensión incorporadas al final de cada pasaje son excelentes para mejorar las habilidades de comprensión. Estos pasajes también son ideales para trabajar el vocabulario (subrayar palabras desconocidas o clave, hacer conjeturas y confirmar definiciones), realizar actividades de secuenciación (volver a contar la historia en orden, dividirla y volverla a unir) e incluso practicar la articulación (subrayar todas las palabras con el sonido deseado).

2. Haz un proyecto que te apasione

El verano es el momento perfecto para el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Esencialmente, PBL implica hacer proyectos e integrar los objetivos de aprendizaje en ellos. Durante el verano, los estudiantes pueden ser alentados a perseguir sus pasiones, y podemos incorporar apoyo logopédico en sus exploraciones. Por ejemplo, si a un niño le fascinan las cobras reales y tiene un objetivo lingüístico de secuenciación, el PBL implicaría investigar el ciclo vital de la cobra (en Internet, en la biblioteca, en el zoo, etc.), y luego imprimir o hacer dibujos del ciclo vital para practicar la secuenciación. A continuación, podrían llamar a la abuela para explicarle el ciclo vital, escribir sobre él, crear una animación o construirlo con LEGO, lo que les apasione. La idea es que los niños aprendan sobre lo que les interesa mientras tú les ayudas sutilmente a alcanzar tus objetivos educativos.

3. Hacer un libro ilustrado o un vídeo

Todos hacemos fotos constantemente, así que ¿por qué no incorporar los objetivos del habla y el lenguaje del niño a la toma de fotos? Si están trabajando los sonidos, haz que tomen fotos de cosas que empiecen con sus sonidos. Si se trata del lenguaje, deja que hagan fotos de todo un día, de un viaje de verano o de un tema. No importa de qué sean las fotos, el siguiente paso es utilizarlas en un proyecto. Conviértelas en un libro, ya sea en línea o impreso, o en una presentación de diapositivas en vídeo. Pídeles que escriban o narren un texto que esté en consonancia con sus objetivos logopédicos (por ejemplo, "Todo lo que vi en vacaciones que empieza por S").

4. Palabra de la semana

He aquí un sencillo refuerzo de vocabulario que puedes hacer como SLP escolar para enviar a casa con los alumnos durante el verano. Haz una lista de 12 palabras. Puedes utilizar una de estas listas para ayudarte, o elegirlas basándote en algún otro criterio. Ahora, transfiere cada una de esas palabras a su propia ficha y escribe la definición en el reverso. Mételas todas en un clip o en una bolsita, junto con una bolita de chincheta adhesiva. Envíalas a casa con los alumnos, con la instrucción de que los cuidadores saquen una ficha por semana y la peguen en algún lugar destacado (delante de la nevera, dentro de la puerta principal, en el salpicadero del coche, en la mesa del comedor, etc.).

5. Pregunta del día

Esta es otra actividad muy fácil y poco estresante que tiene beneficios para todo tipo de habilidades del habla y el lenguaje. Todo lo que se necesita es una lista de preguntas (como ésta, ésta o ésta) y de 5 a 10 minutos al día para charlar sobre ellas. Se puede hacer hincapié en algún aspecto del lenguaje expresivo (descripciones, secuencias, explicaciones, comentarios), el lenguaje receptivo (responder a preguntas, responder a comentarios), el lenguaje social (turnos, preguntas recíprocas) o la articulación (sonidos objetivo a nivel de palabra, frase, oración o conversación), o puede ser simplemente una forma divertida de entablar una conversación.

Independientemente de lo que hagamos para ayudar a padres y alumnos a retener sus habilidades durante las vacaciones de verano, la clave reside en mantener un equilibrio entre la relajación y el aprendizaje continuado. Podemos aprovechar los meses de verano como una oportunidad para crecer, explorar y comprometernos con habilidades nuevas y emergentes. ¡Feliz verano a todos!

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