Cómo superar la indefensión aprendida

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Cómo superar la indefensión aprendida

4 de agosto de 2016

Por Care Options for Kids

Cuando te enfrentas a una situación difícil, ya sea en tu vida personal o profesional, ¿te has oído decir alguna de las siguientes cosas?

"Me rindo".
"¿Por qué molestarse?"
"¿Qué sentido tiene?"
"Nada de lo que diga o haga importará de todos modos".

Me he oído a mí mismo decir todas estas cosas. Un ejemplo frustrante y recurrente de mi vida es cuando intento montar muebles de IKEA. Sigue este patrón predecible:

  1. Me entusiasma la idea de resolver un dilema casero con los muebles baratos pero elegantes de IKEA.
  2. Encuentro la solución perfecta en su página web, me felicito por mi eficacia y corro a IKEA.
  3. Recojo las distintas cajas necesarias para el proyecto y mantengo la esperanza de un montaje sencillo y sin incidentes.
  4. Vuelvo a casa, abro rápidamente las cajas y saco miles de piezas. Recuerdo las docenas de veces que lo he intentado antes y he fracasado o me he rendido. Se me hunde el corazón.
  5. Se lo dejo a mi marido.

Mis fracasos pasados en este departamento han dictado cómo responderé a retos similares en el futuro. Afortunadamente, podría seguir evitando el montaje de muebles de IKEA durante el resto de mis días sin apenas repercusión en mi vida cotidiana.

Empiezo este post con esta confesión un tanto embarazosa para ilustrar que todos hemos aprendido a ser indefensos, dependientes o incompetentes en un área u otra. En psicología del comportamiento, el término más común para estos comportamientos es indefensión aprendida.

¿Qué es la indefensión aprendida?

Tómese un momento para pensar en una situación de su vida en la que haya influido la indefensión aprendida. Puede ser cuando evitaste una tarea en favor de la dependencia de los demás o preferiste la incompetencia al aprendizaje de una nueva habilidad (en mi caso, el montaje de muebles).

He trabajado en escuelas durante casi una década y he observado indefensión aprendida en muchos alumnos que experimentaban repetidos fracasos académicos. Estos alumnos suelen empezar a dudar no sólo de sus capacidades académicas o sociales, sino también de su capacidad para superar estas dificultades. Así pues, reducen sus esfuerzos, aumentan su dependencia de los demás e interiorizan sus "fracasos" percibidos como algo que son en lugar de circunstancias temporales que han sucedido y de las que se puede aprender. Este patrón puede dar lugar a malas notas, bajo rendimiento, comportamiento desafiante, dificultades sociales y baja autoestima.

4 formas de superar la indefensión aprendida

Padres y profesores me preguntan a menudo cómo "motivar" a un niño que demuestra indefensión aprendida. El niño puede negarse a participar en las actividades de clase, a completar las tareas, a ayudar en casa o a esforzarse más en los deportes o las actividades extraescolares. He oído a adultos bienintencionados describir a niños como "vagos" y "manipuladores" en momentos de gran frustración. Es una situación delicada para un adulto. No queremos permitir que nuestros hijos dependan excesivamente de nosotros; al mismo tiempo, no queremos verles luchar.

Nuestro trabajo como adultos es guiar suavemente a nuestros hijos hacia la independencia y proporcionarles apoyo emocional cuando inevitablemente caigan. A continuación presentamos cuatro formas de apoyar a nuestros hijos y aumentar su autoestima y confianza.

1. Considere lo que su hijo está comunicando

Si consideramos que el comportamiento desafiante de nuestros hijos es una forma de comunicación que funciona para ganar algo o para evitar algo, podemos ver el comportamiento a través de una lente diferente. Cuando vea a su hijo practicar la indefensión aprendida, es natural que se enfade con él. En lugar de eso, intente ser curioso: pregúntese qué está intentando ganar o evitar su hijo y ayúdele a encontrar una nueva forma de abordar la tarea. Por ejemplo, un niño que se niega a estudiar para un examen de matemáticas puede sentir que nada de lo que haga aumentará sus posibilidades de éxito. Un adulto puede apoyarle buscando una forma más eficaz de estudiar y dividiendo las tareas en partes manejables.

2. Cambiar la conversación

Nuestros hijos aprenden más de nuestras acciones que de lo que les decimos que hagan. Un adulto puede servir de modelo para manejar situaciones difíciles y superar la adversidad. Aquí tienes algunas ideas para cambiar la conversación con tus hijos:

  • Cuando cuente una historia sobre sus logros, describa el duro trabajo que le llevó hasta allí. Esto transmite que el aumento de tus esfuerzos o la modificación de tu enfoque te han llevado al éxito.
  • Cuando cuente un fracaso, comparta también lo que aprendió de él y cómo le ayudó a crecer. Esto transmite que el fracaso es simplemente una oportunidad para aprender.
  • Cuando te enfrentes a una tarea difícil, verbaliza tu proceso de pensamiento. "Esto es muy difícil y quiero rendirme. Voy a tomarme un momento para pensar en otra forma de trabajar en esto...".
  • Cuando su hijo comparta sentimientos de fracaso, preste mucha atención a sus señales no verbales y asegúrese de comunicarle apoyo en lugar de ansiedad o decepción.

3. Elogiar con eficacia

Como se subraya en investigaciones recientes sobre mentalidad y motivación, los niños que creen que sus fracasos se deben a la falta de capacidad estarán menos motivados para volver a intentar la tarea o aumentar sus esfuerzos. Sin embargo, si atribuyen su fracaso a la falta de esfuerzo, pueden ver sus acciones como modificables y ver la posibilidad de superar el reto. Podemos ayudar a nuestros hijos con este cambio de mentalidad mediante el elogio. Un elogio eficaz es genuino, específico y centrado en el esfuerzo y el proceso más que en el resultado. También transmite al niño que el adulto le presta atención y se da cuenta de las sutilezas de sus palabras y su comportamiento. He aquí algunos ejemplos de elogios eficaces:

  • En lugar de: "¡Eres un gran jugador de baloncesto!", prueba con: "¡Has estado practicando mucho ese tiro libre y esta noche has metido dos!". (céntrate en el progreso)
  • En lugar de: "Hoy te has portado bien en tu cita de juegos", di: "Has utilizado palabras amables e incluso has compartido tu juguete favorito con tu amigo". (elogie las acciones positivas)
  • En lugar de: "¡Buen trabajo!", prueba con: "Te has acordado de escuchar con los ojos y los oídos. Eso me ayuda a enseñar". (específico y centrado en las nuevas habilidades)

Algunas frases para empezar a elogiar eficazmente:

"Me di cuenta de que..."
"Me gustó mucho cuando..."
"Puedo decir que realmente piensas cuando..."

4. Aprender y enseñar "mentalidad de crecimiento

La psicóloga de la Universidad de Stanford Carol Dweck presentó la idea de mentalidad "fija" y "de crecimiento" en su libro Mindset. Una mentalidad fija es el resultado de la firme creencia de una persona de que rasgos básicos como la inteligencia y el talento son inmutables, o fijos. Sin embargo, en una mentalidad de crecimiento, la persona se ve a sí misma como algo cambiante y ve los rasgos como algo que puede desarrollarse. Un estudiante con una mentalidad fija puede decir: "Soy un escritor terrible". Una persona con una mentalidad de crecimiento puede decir: "Siempre puedo mejorar mis habilidades de escritura". Mindset es una lectura fascinante que enseña a adultos y niños a cultivar una mentalidad de crecimiento.

Además, las investigaciones nos dicen que el cerebro es como un músculo, y que cuanto más se le desafía, más crece. Hay muchos recursos y ejemplos en Internet; busca "Puedes hacer crecer tu cerebro" y encontrarás lecciones y vídeos sobre este tema para compartir con tus hijos.

Conclusión

Como ocurre con cualquier comportamiento nuevo, para que se produzca un cambio duradero será necesario que tanto los adultos como los niños prueben y se equivoquen. Por lo que a mí respecta, la próxima vez que decida resolver un dilema relacionado con las mejoras del hogar, me plantearé hacer algunas cosas de forma diferente. En primer lugar, ajustaré mis expectativas para evitar demasiadas frustraciones. Luego, planearé con mi marido trabajar juntos en el proyecto y encargarme de una parte del montaje. Por último, como mi hijo de tres años siempre está atento a todos mis movimientos, verbalizaré mi proceso de pensamiento e intentaré dar ejemplo de paciencia y fortaleza. ¿Dónde está la llave hexagonal?

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