El término "trastorno neurológico" se aplica a cualquier afección causada por una disfunción en parte del cerebro o del sistema nervioso, que da lugar a síntomas físicos y/o psicológicos. Aunque todos los trastornos neurológicos afectan al cerebro, la columna vertebral o los nervios, los síntomas de cualquier trastorno neurológico dependen de dónde se produzca el daño. Por ejemplo, algunos síntomas pueden afectar a la función motora, la comunicación, la visión, la audición o el pensamiento.
Los trastornos neurológicos son muy variados, tienen multitud de causas, complicaciones y desenlaces. Muchos de ellos requieren tratamiento de por vida. Estos trastornos pueden ir desde la epilepsia a las migrañas, pasando por los tics o los trastornos del movimiento. En los niños, los daños pueden ser especialmente graves, ya que la mayoría de las células cerebrales se forman antes del nacimiento, pero los billones de conexiones entre estas células nerviosas (neuronas) no se desarrollan hasta la infancia.
¿Cuáles son las causas de los trastornos neurológicos?
Muchos trastornos neurológicos son "congénitos", es decir, los niños nacen con el trastorno, como la espina bífida o la hidrocefalia (líquido en el cerebro), o lo adquieren más tarde en la vida, normalmente como consecuencia de una lesión traumática o una infección grave. Las de causa desconocida se denominan "idiopáticas". En general, hay tres factores o causas principales que provocan trastornos neurológicos: Congénitos, Pre/perinatales y "Adquiridos" (los que se desarrollan después del nacimiento).
Causas congénitas (presentes al nacer)
Los factores genéticos pueden influir en el desarrollo de diversos trastornos neurológicos que suelen heredarse de los padres a través de los genes y los cromosomas.
- Anomalías genéticas: Los genes son responsables de determinar las características. Por tanto, los cambios en los genes (llamados mutaciones) modifican las características. Algunas mutaciones provocan anomalías que dañan a los individuos (por ejemplo, la fibrosis quística). Las mutaciones pueden transmitirse a la descendencia, afectando a sus características.
- Anomalías cromosómicas: Los cambios en los cromosomas, ya sea en el número o en la estructura, afectan a las características porque contienen un gran número de genes.
- Cambio en el número de cromosomas: La monosomía se refiere a la pérdida de un cromosoma de un par (por ejemplo, el síndrome de Turner, que sólo afecta a las mujeres). En la trisomía, se ha ganado un cromosoma más de un par (por ejemplo, el síndrome de Down).
- Cambio en la estructura cromosómica: Las microdeleciones provocan la pérdida de genes (fragmentos de ADN) de un cromosoma. Las microduplicaciones se producen cuando se ganan genes (fragmentos de ADN). Los síndromes de cri-du-chat, Prader-Willi y Angelman son ejemplos de este tipo de enfermedades genéticas.
- Trastornos metabólicos: El metabolismo hace referencia a los procesos químicos que tienen lugar en el organismo. Los trastornos metabólicos pueden causar daños duraderos y deben detectarse lo antes posible (por ejemplo, mediante análisis de sangre u orina). Muchos trastornos metabólicos se detectan al nacer, cuando se envían muestras de sangre para el "cribado universal del recién nacido". En Estados Unidos, cada estado tiene sus propias directrices sobre las pruebas de cribado que se realizan y no todos los países cuentan con este tipo de programas.
- Malformación congénita: Se cree que los "defectos" congénitos son el resultado de complejas interacciones entre genes, entorno y comportamientos. Un ejemplo es la esclerosis tuberosa, una enfermedad en la que los niños tienen crecimientos en regiones como el cerebro, el corazón, los ojos, la piel, los riñones y los pulmones. Pueden padecer epilepsia, dificultades o deficiencias de aprendizaje y autismo.
Causas pre/perinatales
- Toxinas y factores ambientales: Las neurotoxinas pueden entrar y dañar el sistema en desarrollo del niño a través de la placenta durante el desarrollo fetal. Como consecuencia, el niño puede desarrollar problemas intelectuales y de comportamiento. Entre las neurotoxinas se encuentran el alcohol (vinculado al síndrome alcohólico fetal), el plomo (vinculado a problemas de inteligencia, aprendizaje y memoria), el mercurio (vinculado a trastornos del aprendizaje y el desarrollo), el tabaco (vinculado a comportamientos desafiantes y trastornos del desarrollo) y algunos aditivos alimentarios (vinculados a mayores tasas de TDAH en niños).
- Deficiencias nutricionales: Los nutrientes son necesarios para el crecimiento. Una carencia de nutrientes durante los tres últimos meses del embarazo puede disminuir el número de células cerebrales. Una carencia de ácido fólico (vitamina B) puede provocar un defecto del tubo neural (DTN), por ejemplo, espina bífida (columna abierta).
- Infecciones: Las infecciones TORCH, incluidas las de transmisión sexual, pueden transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo. Como reflejan las letras del nombre, las infecciones TORCH incluyen la toxoplasmosis, otras infecciones (hepatitis B, sífilis, virus de la varicela-zóster, VIH y parovirus B19), rubéola, citomegalovirus y virus del herpes simple. Estas infecciones pueden provocar anomalías en el desarrollo del feto. La corioamnionitis, una infección bacteriana, puede ser causa de parálisis cerebral.
- Hipoxia/asfixia: La asfixia perinatal es la afección resultante de la falta de oxígeno(hipoxia). La isquemia hipóxica es un flujo sanguíneo insuficiente que provoca una reducción del contenido de oxígeno en la sangre. Si un bebé en desarrollo en el útero no tiene suficiente oxígeno, puede sufrir encefalopatía isquémica hipóxica (daño neurológico causado por la falta de oxígeno). Los efectos de la isquemia hipóxica grave pueden incluir parálisis cerebral, deficiencias intelectuales y epilepsia.
- Complicaciones durante el parto: El cráneo protector no está completamente formado al nacer, lo que hace que el cerebro sea vulnerable a lesiones físicas. El suministro de sangre y oxígeno del cordón umbilical también puede verse afectado al nacer. Como el cerebro depende de este suministro de oxígeno, la falta de oxígeno puede causar daños cerebrales.
- Prematuridad/bajo peso al nacer: El bajo peso al nacer puede indicar problemas de crecimiento en el útero y se ha asociado a una mayor probabilidad de desarrollar trastornos cognitivos, trastornos del habla y el lenguaje, problemas de atención, dificultades sociales, hiperactividad y trastornos del aprendizaje. Algunos pueden deberse a complicaciones asociadas durante el parto.
- Efectos de interacción: Varios factores, como la herencia, la expresión génica, el medio ambiente, las enfermedades infecciosas, la mala alimentación, el estrés, los fármacos y otras sustancias químicas, pueden interactuar de forma compleja para causar algunos trastornos neurológicos.
Causas adquiridas (desarrolladas después del nacimiento)
Los trastornos adquiridos después del nacimiento son menos frecuentes que las causas congénitas, pero incluyen:
- Trastornos inmunitarios: Los trastornos inmunitarios, como la encefalitis autoinmunitaria, pueden causar problemas emocionales, movimientos corporales anormales y convulsiones. Los niños con este tipo de problemas pueden desarrollar síntomas a lo largo de varios meses y el diagnóstico es difícil y suele implicar análisis de sangre y líquido cefalorraquídeo.
- Infecciones postnatales: Laencefalitis (inflamación del cerebro) puede estar causada por muchos tipos de infección (normalmente vírica). Algunos niños pueden desarrollar consecuencias neurológicas a largo plazo tras una encefalitis, como problemas de memoria, cambios de comportamiento, alteraciones del habla y epilepsia.
- Meningitis: La meningitis está causada por una infección bacteriana o vírica que inflama las meninges (membranas que rodean el cerebro y la médula espinal). La inflamación y la hinchazón pueden dañar el cerebro y los nervios. Las complicaciones son más probables en la meningitis bacteriana que en la vírica. Los síntomas duraderos incluyen problemas de audición, memoria, coordinación y equilibrio, dificultades de aprendizaje, epilepsia, parálisis cerebral, trastornos del habla y pérdida de visión.
- Lesión cerebral traumática: Se produce cuando un traumatismo craneoencefálico daña el cerebro. Hay tres tipos principales de traumatismo craneoencefálico (TCE):
- Lesiones craneales cerradas: en las que no se aprecia ningún daño; son frecuentes en los accidentes de tráfico.
- Heridas abiertas: cuando el cerebro está expuesto y dañado por un objeto.
- Lesiones por aplastamiento: cuando se aplasta la cabeza y se producen daños cerebrales.
Las pruebas sugieren que los cerebros de los niños son susceptibles de sufrir daños duraderos por TBI debido a una alteración del sistema nervioso durante el desarrollo.
- Lesiones medulares: Los accidentes de coche, las caídas o los accidentes deportivos pueden causar lesiones medulares. El grado de daño depende de dónde se produzca y qué parte del cuerpo controle la zona de la columna vertebral lesionada. Las lesiones medulares pueden provocar la pérdida de la función muscular.
- Neoplasia: La neoplasia es una masa anormal de tejido que produce tumores. Los tumores pueden desarrollarse en el cerebro o la médula espinal. Pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Los tumores malignos son los más peligrosos, por lo que el diagnóstico precoz es muy importante. Los tumores benignos pueden tener consecuencias neurológicas, ya que aumentan la presión sobre otras partes del cerebro, dañando el tejido sano. Los síntomas incluyen convulsiones, debilidad de las extremidades, dificultad para caminar, alteraciones del habla y dificultades para tragar, sensaciones extrañas, problemas de aprendizaje, comportamientos desafiantes o problemas de visión y audición.
- Toxinas: La exposición a sustancias químicas o toxinas ambientales durante la infancia puede provocar alteraciones neurológicas.
Señales de advertencia de problemas neurológicos
Algunos de los primeros signos de alerta de que su hijo puede padecer un trastorno neurológico son los siguientes:
- Tono muscular anormal al nacer
- Convulsiones
- Bebé blando (función motora limitada)
- Episodios sutiles de mirada fija o falta de respuesta
- Lenguaje y/o habilidades motoras lentas
- Disminución de la consecución de los hitos estándar del desarrollo pediátrico
Intervención temprana
El diagnóstico y la intervención precoces son fundamentales. Si el comportamiento de tu hijo ha cambiado drásticamente, llama a su pediatra para que lo evalúe. Una vez diagnosticada la causa subyacente de un retraso del desarrollo, la terapia puede ser útil.
Opciones asistenciales para niños Terapeutas ocupacionales
Si le preocupa que su hijo pueda padecer trastornos neurológicos o ha recibido recientemente un diagnóstico oficial, Care Options for Kids ofrece terapeutas ocupacionales experiment ados que se desplazan a su domicilio y trabajan con su hijo de forma individualizada. Este enfoque permite que tanto los padres como el clínico trabajen juntos para proporcionar una atención personalizada de la forma que ayude al niño a sentirse más cómodo. Un entorno doméstico también es ideal para ayudar a la familia a integrar perfectamente las clases en la rutina familiar diaria. El entorno familiar ofrece las condiciones óptimas para que el niño obtenga los mejores resultados, y además es cómodo. En pocas palabras, la terapia en casa ahorra tiempo, gastos de transporte y las molestias de los viajes de ida y vuelta.
Nuestros terapeutas están especializados en intervención temprana y ofrecen terapia ocupacional, del habla y física. Creemos en la continuidad de la atención y tratar de garantizar que la terapia en el hogar es proporcionada por el mismo clínico que está familiarizado con las necesidades individualizadas de su hijo, las metas y el progreso general.
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